Fascículo 2

Clínica y evolución

Teniendo en cuenta todo lo extensamente descripto en numerosos trabajos y estudios, dos son las características principales que definen esta patología como única. La primera y quizás excluyente es la presencia de dolor, con sus características especiales y todas las manifestaciones que lo rodean. La segunda es la falta de evidencias estructurales y orgánicas que permitan orientar y confirmar el diagnóstico.
Cuales son entonces, los caminos que nos pueden conducir hacia el establecimiento de una entidad clínica definida, teniendo a mano solo un grupo de síntomas variados, de una serie de tratamientos no siempre eficaces y una etiopatogenia variada y controvertida. Aronowitz nos presenta tres posibles estrategias que puedan dar validez a la existencia de entidades patológicas que son diagnosticadas solo en base a sus manifestaciones clínicas. La primera es la reacción positiva de los pacientes al tratamiento con algunos fármacos específicos. La segunda es tratar de agrupar los síntomas y ver si estos se repiten y se conjugan en forma mas o menos constante en su conjunto. La tercera es la construcción de consensos elaborados por comités de especialistas.

Miguel Martinez Gimenez plantea también la necesaria importancia de la experiencia clínica , fundamental no solo para el razonamiento clínico sino para poder desarrollar nuevas vías de entendimiento y de investigación.

Teniendo en cuenta estas consideraciones preliminares podemos afirmar que para poder llegar a un diagnóstico correcto que nos oriente hacia Fibromialgia, es necesario tener totalmente establecidas, catalogadas y diferenciadas las manifestaciones y características clínicas que ocupan la vida del paciente, las cuales son muy variadas. De acuerdo a lo publicado en diferentes trabajos científicos hay una serie de manifestaciones clínicas que se repiten con mucha frecuencia. Comparando las estadísticas presentadas, el dolor, por supuesto, se presenta en el 100% de los casos testeados. Los trastornos del sueño, la fatiga y la rigidez le siguen en orden de aparición. Las parestesias, cefaleas, los trastornos de ansiedad y depresión se encuentran en hasta un 70% de los pacientes. Siguen luego una serie de quejas menos frecuentes como los trastornos urinarios, manos edematizadas, hipersensibilidad a los estímulos externos, sequedad de mucosas, alteraciones intestinales, etc.

Dolor Muscular.
Síndrome de Colon Irritable.
Fatiga / Agotamiento.
Problemas de comprensión o memoria.
Debilidad muscular.
Dolor de cabeza.
Calambres en el abdomen.
Entumecimiento / hormigueos.
Mareo.
Insomnio.
Depresión.
Entreñimiento.
Dolor en la parte alta del abdomen.
Nauseas.
Ansiedad.
Dolor torácico.
Visión borrosa.
Diarrea.
Boca seca.
Picores.
Pitidos al respirar (sibilancias).
Fenómeno de Raynaud.
Urticaria.
Zumbidos en los oídos.
Vómitos.
Acidez de estómago.
Aftas orales (úlceras).
Pérdida o cambios en el gusto.
Convulsiones.
Ojo seco.
Respiración entrecortada.
Pérdida de apetito.
Erupciones / Rash.
Intolerancia al sol.
Trastornos auditivos.
Moretones frecuentes (hematomas).
Caída del cabello.
Micción frecuente.
Micción dolorosa.
Espasmos vesicales.

En esta entrega nos detendremos especialmente en desarrollar las características de los principales síntomas que definen a la Fibromialgia como una entidad clínica, comenzando por el mas frecuente y significativo, el dolor.

Fascículo 2