Fascículo 2

Compromiso psicológico

La relación entre dolor y alteración en la emotividad y comportamiento es mas que estrecha. Es notable lo relevante de la comorbilidad de depresión, ansiedad y dolor, con ausencia relativa de estímulos externos competitivos con los estímulos internos dolorosos, facilitado por la falta de actividad física y la tendencia al aislamiento interpersonal, así como por la intensidad de la atención hacia lo negativo y catastrófico que ocurre en el propio cuerpo.

Cerca de un 70% de los fibromiálgicos presenta un compromiso psicológico. La distimia, la depresión mayor, el trastorno no ansioso-depresivo secundario a enfermedad orgánica, el trastorno de ansiedad generalizada y el trastorno adaptativo son las patologías psicopatológicas presentes en los pacientes con fibromialgia.

La depresión es la manifestación que se observa con mayor frecuencia, lo que se correlaciona con una deterioro muy significativo en la calidad de vida.

En estos pacientes se evidencia una conducta especial denominada ¨pensamiento catastrófico¨, que consiste en acrecentar y magnificar los síntomas relacionados al dolor con un gran sentimiento de pesimismo y desvalimiento con una conducta especial frente a la vida. Se acompaña de un aumento en la vigilancia sobre todas las sensaciones corporales estén o no relacionadas con el dolor, potenciando la ansiedad y alterando las funciones vitales.
Se describen dos perfiles psicológicos en los pacientes con Fibromialgia.

Trastornos del sueño

El primer estudio de importancia en este aspecto fue realizado en el año 1975 por H. Moldofsky, quién concluye que existe un patrón electroencefalográfico alterado en pacientes con fibromialgia. En la fase 4 NO REM se puede observar una intrusión incorrecta de la actividad Alfa (ondas de 8-13 c/seg.), donde debería preponderar las onda de tipo Delta. Esto explica la alteración de sueño que se observa en estos pacientes, donde el sueño intermitente y fraccionado es la característica.

Los estudios de polisomnografía revelan un menor tiempo total de sueño, más despertares y arousals y una mayor latencia en el inicio del sueño y de la fase MOR, aumentos en los cambios de fase y reducción del porcentaje de sueño lento. En las estadísticas un 44% de los pacientes sufren de insomnio y un 63% considera que el sueño no es suficientemente reparador. Para algunos pacientes los trastornos del sueño suelen ser mas importantes que el dolor y de seguro, mas molestos.

Cefaleas

Dentro del grupo de cefaleas primarias la migraña es mas frecuente en estos pacientes que la cefalea tensional, duplicándola en presencia. Los cambios en los niveles de serotonina, noradrenalina y dopamina han sido identificados como factores relevantes en ambas enfermedades. Por otro lado en pacientes con diagnóstico de migraña se han identificado, en un 40 % de ellos, la presencia de 11 áreas sensibles de la misma manera que en la fibromialgia.

Rigidez

La presencia de rigidez musculoesquelética especialmente por la mañana al levantarse y que puede perdurar durante algún tiempo, acompaña invariablemente el dolor.
Con el trascurso de las horas esta rigidez va cediendo en intensidad y puede volver a manifestarse si ocurren algunos períodos prolongados de inactividad motora. Esta rigidez se localiza especialmente a nivel cervical y en articulaciones.

Fatiga

Cerca de un 80% de los pacientes refieren sensación de fatiga crónica.
Existen numerosas escalas como el MFI (Multidimensional Fatigue Inventory) y FSS (Fatigue Severity Scale) para medir la intensidad del cansancio. (Ver escala de severidad de la fatiga)

Afectación de las funciones cognitivas

El mayor compromiso se observa a nivel de la memoria a corto plazo y la memoria episódica. Se han identificado déficits principalmente en la memoria de trabajo y en las capacidades atencionales más complejas, donde el factor distracción tiene una relevancia importante. También se ha identificado deterioro en la memoria a largo plazo y en las funciones ejecutivas. Además, existe consenso entre los diversos estudios en que el grado de dolor tiene una relación directa con el nivel de disfunción cognitiva, mientras que no existe total consenso para explicar la influencia de la depresión y ansiedad sobre el funcionamiento cognitivo en estos pacientes.

Se ha propuesto el término ‘fibro fog’ para referirse al amplio espectro de quejas cognitivas que refieren estos pacientes, y que incluyen problemas de memoria, de atención y concentración, y confusión mental.

Alteraciones Vasomotoras y Neurovegetativas

Dentro de las mas frecuentes encontramos las alteraciones del ritmo cardíaco con aumento de la frecuencia, sensación de vértigo especialmente de tipo subjetivo acompañado o no de inestabilidad, acúfenos bilaterales, aumento del tránsito intestinal con episodios bruscos de diarrea disnea y distress respiratorio.

Evolución

Para poder evaluar en forma correcta la diferente sintomatología que se presenta en la fibromialgia y además poder evaluar la eficacia del tratamiento instaurado y la evolución de la patología en el tiempo es necesario contar con herramientas válidas de medición. Para poder lograr este objetivo se utilizan algunas escalas clinimétricas de las cuales nos referiremos a dos. La primera es la Fibromyalgia Impact Questionnaire (FIQ), diseñada en 1991 por Burckardt, Clarck y Bennet.

Se trata de un cuestionario autoadministrado diseñado para cuantificar el impacto global de la fibromialgia en varias dimensiones: funcionalidad, percepción del dolor, fatiga, rigidez, trastornos del sueño, ansiedad, depresión, capacidad de trabajo y de actividades de ocio. (ver cuestionario de impacto de la fibromialgia FIQ).

La segunda escala es el FIQR (revisada) donde se tienen en cuenta tres dominios, la función, el impacto general y los síntomas. En este cuestionario se incluyen preguntas sobre memoria , sensibilidad y equilibrio.
Utilizando la puntuación tota del FIQ se establecen intervalos de gravedad del impacto de la fibromialgia.

Una de las características de la Fibromialgia es su evolución fluctuante entre períodos de recrudecimiento y atenuación de los síntomas. La evolución de los síntomas varía en cada paciente, con diferentes respuestas a los tratamientos según su conformación genética, medio ambiente y la educación recibida para administrar sus síntomas.
La fibromialgia no es necesariamente una enfermedad progresiva. Mejorar su evolución puede significar que sus crisis sean más leves, cortas y distanciadas unas de otras. Existen pocos casos de restitución de la calidad de vida en personas que fueron diagnosticadas comprobadamente por profesionales especializados y no reiteraron sus crisis a través del tiempo.

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