Fascículo 4

Medidas educacionales y sociales

En el tratamiento la participación del paciente sobre la decisión de cual es la mejor forma de actuar, con el asesoramiento del profesional médico es la mejor manera de asegurar una actuación correcta.

Informar sobre el diagnóstico, pronóstico y alternativas terapéuticas debe ser la conducta mas racional en la relación médico-paciente. Esta responsabilidad debe recaer en el médico quién debe intentar como objetivo importante que esta relación sea mejor en cada encuentro clínico.

Para ello incorporará los siguientes elementos: avance en la relación, creación del ámbito de intimidad adecuado, auto conocimiento, pacto frente a contrato y uso del efecto placebo que la relación tiene en si.

Todo esto debe hacerse en el marco de los recursos reales que se tienen, con el tiempo de entrevista necesario y con los medios que se encuentran a su alcance.

Para ello incorporará los siguientes elementos: aproximación del problema a largo plazo, planificación y organización adecuada de los recursos, aproximación en equipo, establecimiento de prioridades, objetivos razonables y uso del tiempo y energía razonable.

Como cualquier otro, el paciente al cual se le diagnostica una Fibromialgia necesita, sobre todo, sentirse comprendido en su proceso de enfermedad, de ahí que se debe tener en cuenta la conducta del profesional frente al paciente y el modelo de entrevista aplicado el cual debe estar centrado en el paciente.

En este modelo se debe tener en cuenta:

  • Explorar la enfermedad y las vivencias que provoca en el paciente.

  • Comprender a la persona en su total complejidad.

  • Buscar acuerdos, tratando de lograr una buena adherencia del paciente al tratamiento que aconseja su médico.

Una buena información da como resultado una mejor preparación para afrontar su enfermedad, clínica y emocionalmente.
El profesional debe ayudar a desdramatizar la evolución, aportando expectativas positivas, potenciando su colaboración en las terapias.

Es necesario además que la familia y los convivientes conozcan las características de esta enfermedad, dado que el soporte que pueden brindar es fundamental para tener la mejor respuesta terapéutica posible.

En todas las enfermedades de larga evolución, uno de los pilares del tratamiento esta dado por la información que se le brinda al paciente sobre su diagnóstico, pronóstico, alternativas en el curso de la evolución y posibilidades terapéuticas. En definitiva los pacientes bien informados están mejor preparados para afrontar su enfermedad.

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